
El feminismo data, según nosotros, desde el siglo XIX, para no meternos en tiempos de Cleopatra, Lisístrata o Jantipa; estamos mujeres fueron «terribles» pobres vatos; hacen languidecer a las feministas de hoy en día, sin olvidar a María Félix, «La Doña», Lupita D’Alesio. «La Leona Dormida» o la recientemente fallecida «Paquita la del Barrio».
Manolo de la laguna
En nuestro país, en el día de hoy, las mujeres mexicanas, incluídas las de los pueblos originarios, ya llegaron al poder, lo domeñan todo, desde el hogar, hasta la presidencia de la república, todo o nada, el poder es para poder ¡i’ñor!. Si hay algún macho azteca que lo dude, hará bien.
Es tiempo de mujeres y al que no le guste el fuste, que lo tire y monte «arrais», pues el gallo, por muy gallo que se crea, la gallina siempre será la de los huevos, dicen los galleros, no nosotros y para quienes están letrados, no olviden a Cleopatra, es la única mujer que ha tenido tres huevos.
En el mundillo taurino y jurídico, las feministas, tampoco cantan mal las de José Alfredo Jiménez y es así como una distinguida dama que cobra como jueza en la capital del país, cuyo nombre es Sandra de Jesús Zúñiga, haciendo gala de empoderamiento ¿así se dice?, les concedió un amparo, a un grupo de ciudadanos y ciudadanas que se hacen llamar «Todos y Todas por Amor a los Toros». ¡Olé!.
Estos grupos, como nuevos inquisidores, no cejan en su lucha porque en el coso de Los Insurgentes, ya no se den corridas de toros, algunas quieren que sean incruentas y no se usen instrumentos punzo cortantes como picas, banderillas, estoques.
Al parecer, el amparo no es definitivo, pero el poder jurídico de la señora Jueza, allí está; no sabemos que opinen Hilda Tenorio o Paola San Román, por lo pronto, como remate para los pelaos der mundo, nunca reneguéis de la mujer, porque recordad que de mujer venis. Vale.