
El papa Francisco, de 88 años, se encuentra en estado crítico pero estable, según el último reporte del Vaticano, tras ser diagnosticado con neumonía bilateral, una infección respiratoria que afecta ambos pulmones. Este diagnóstico se suma a una serie de problemas de salud que el pontífice ha enfrentado en los últimos años, los cuales han limitado su movilidad y requerido intervenciones médicas. Además, su condición se complica debido a la falta de una parte de su pulmón derecho, extirpada cuando era joven.
Un historial médico marcado por desafíos
Jorge Mario Bergoglio, nombre secular del papa Francisco, ha enfrentado múltiples problemas de salud durante su papado. Actualmente, se desplaza con la ayuda de una silla de ruedas debido a una artrosis que le provoca dolores en la rodilla y la cadera. En 2021, fue sometido a una cirugía de colon para tratar una estenosis diverticular, lo que generó especulaciones sobre su capacidad para continuar como líder de la Iglesia Católica. Dos años después, en 2023, se le practicó una operación por una hernia abdominal, lo que obligó a reducir temporalmente su agenda de actividades.
Ese mismo año, el pontífice pasó tres noches en el hospital por bronquitis, una afección respiratoria que ahora ha evolucionado hacia una neumonía bilateral. Además, se ha informado que sufre de una infección polimicrobiana, bronquiectasias y bronquitis asmática, lo que ha llevado a los médicos a administrarle una terapia antibiótica con cortisona.
¿Qué es la neumonía bilateral y por qué es grave?
La neumonía bilateral es una infección que inflama los alvéolos de ambos pulmones, dificultando la respiración. Puede ser causada por bacterias, virus u hongos, y sus síntomas incluyen tos con flema, fiebre, escalofríos y dificultad para respirar. Este tipo de neumonía es particularmente peligrosa para adultos mayores de 65 años, niños menores de dos años, fumadores y personas con enfermedades crónicas.
El tratamiento depende de la causa: los casos bacterianos requieren antibióticos, los virales necesitan medidas de apoyo, y los causados por hongos se tratan con antifúngicos. Para prevenirla, se recomienda la vacunación contra el neumococo y la gripe, mantener una buena higiene de manos, evitar fumar y llevar un estilo de vida saludable.
La ausencia de parte de un pulmón: un factor adicional
En su libro autobiográfico publicado en 2020, el papa Francisco reveló que a los 21 años le extirparon la parte superior de su pulmón derecho debido a complicaciones derivadas de una epidemia de gripe. “Me sacaron un litro y medio de agua del pulmón y ahí me quedé, peleando por vivir”, relató. Esta condición podría agravar su actual estado de salud, ya que reduce su capacidad respiratoria.
¿Renunciaría el papa Francisco?
Aunque el pontífice firmó una carta de renuncia en caso de incapacidad, ha reiterado en múltiples ocasiones que su cargo es un compromiso de por vida. Solo dimitiría si enfrentara un impedimento físico grave que le impidiera cumplir con sus responsabilidades. Mientras tanto, el Vaticano continúa monitoreando de cerca su salud, y se espera que en las próximas horas se conozcan los resultados de los estudios radiológicos realizados para evaluar su evolución.