
El acuerdo se produce luego de las discusiones entre el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sobre el alojamiento de migrantes en una notoria prisión de El Salvador. El gobierno de Bukele ha arrestado a más de 84 mil personas, a veces sin el debido proceso, desde 2022 como parte de su ofensiva contra la violencia de las pandillas en el pequeño país.
Los memorandos que detallan la transferencia no revelaron cómo el gobierno Trump identificó a las aproximadamente 300 personas como miembros de Tren de Aragua, una pandilla que Trump destacó repetidamente en la campaña y declaró como una organización terrorista.