
La Subsecretaría de Transporte anunció el decomiso de otras ocho unidades de transporte público que contaminaban y que eran operadas sin permiso.
Se trata de cuatro camiones de la línea 5-A y cuatro de la 2 Lázaro.
En el caso de la 5-A, de acuerdo con un informe emitido ayer, las ruteras sobrepasaban el “año modelo”, prestaban servicio sin autorización y carecían de placas.
Además, en la mayoría de los casos, los choferes que manejaban no traían licencia.
Por ejemplo, una de las unidades con número económico 0820 era modelo 2009 y el concesionario propietario tiene un adeudo de 32 mil 74 pesos con la autoridad reguladora en la materia.
También prestaba servicio sin autorización, no tenía matrículas y el operador andaba sin licencia.
Mientras que una de la 2-L, de número económico 0517, modelo 2003, tenía una deuda de 21 mil 244 pesos, también daba servicio sin autorización, no tenía placas y además andaba contaminante.
Para el concesionario de la 2 Lázaro, Alberto Holguín, las autoridades estatales “le están allanando el camino a un grupito de gente”.
“Es la manera en que ellos trabajaron para que saquen de circulación a quienes les están estorbando”, expresó.
Esto porque, afirmó, tienen camiones año modelo pero la Dirección de Transporte no les quiere dar placas.
“No nos regularizan y salen a hacer operativos”, señaló.
De esto, la autoridad en la materia no dio comentarios.
La semana pasada, el subsecretario de Gobierno, Carlos Ortiz, aseguró que hasta el momento no hay “tregua” para los ruteros que quieren 14 meses más de plazo para modernizar unidades.