
Dos personas fueron detenidas el pasado lunes por agentes antisecuestros, durante un operativo encubierto para la entregara del rescate exigido para liberar a una mujer. La demanda de los secuestradores era de 1.2 millones de pesos en efectivo.
En este caso el blanco del secuestro era la propietaria de una florería, sin embargo, los plagiarios se equivocaron de persona y privaron de la libertad a una trabajadora, la cual acudió a un domicilio dos arreglos florares que les solicitaron como señuelo, informó, personal de la Agencia Estatal de Investigación.
La víctima fue rescatada ilesa, se informó.
En la investigación participaron de manera conjunta elementos de la Unidad Especializada de personas desaparecidas o no localizadas, policías municipales y de la Fiscalía Especializada en Operaciones Estratégicas que brindaron la asesoría durante las negociaciones y “pago” del rescate.
De acuerdo con Guillermo Asiain, integrante de la organización Mesa de Seguridad y Justicia de Ciudad Juárez, la disminución del flujo de migrantes –que fueron víctimas recurrentes del delito de plagio– generó cambios en las dinámicas del crimen organizado en esta frontera.
Previamente, en entrevista, investigadores expusieron su preocupación por el aumento en la comisión del delito y hasta la “expertis” adquirida por delincuentes “comunes”.
El secuestro de empresarios y comerciantes era algo que temían los investigadores ante las agresiones contra personas en situación de movilidad, al referir que estos grupos adquirirían experiencia y buscarían continuar cometiendo el delito una vez que se redujera la afluencia de extranjeros en busca de cruzar a Estados Unidos por el estado.
Informes oficiales colocan a Chihuahua en el primer lugar en secuestros en la actual administración federal.