
En general, anota, han provocado inflación, producción de mercancías nacionales de baja calidad y estancamiento económico, aunque en casos excepcionales han logrado impulsar la producción de algunos sectores.El Journal refiere los siguientes casos:
India
Después a su independencia de Gran Bretaña en 1947, implementó una política de sustitución de importaciones, para crear fábricas locales mediante aranceles elevados, pero no logró impulsar su economía.Luego, en las dos décadas posteriores a la crisis financiera de 1991, redujo los aranceles a un promedio del 125 por ciento para sus socios y su economía pasó de ser la duodécima más grande del mundo a la quinta actual.
Sin embargo, al mantener aún altos aranceles sobre muchos insumos, su industria de prendas de vestir, por ejemplo, ha sido desplazada por Bangladesh y Vietnam, que han tenido acceso barato a diferentes fibras.
Corea del Sur
Gracias a una prohibición a la importación de automóviles y, posteriormente, con aranceles elevados, hoy Hyundai junto con su marca hermana Kia, es la tercer mayor fabricante de autos del mundo, sólo después de Toyota y Volkswagen.
Argentina
Aisló a gran parte de su economía con la esperanza de fomentar fábricas locales cuando la Gran Depresión la azotó siendo una de las naciones más ricas del mundo.En las décadas siguientes, diversos líderes populistas la convirtieron en una de las democracias más cerradas del mundo, con una combinación de aranceles, controles cambiarios y restricciones a las importaciones.Así se crearon empresas ineficientes con enormes costos para el fisco y los contribuyentes.
Nigeria
La cuarta economía más grande de África tiene un arancel promedio del 12 por ciento para todos los productos, con derechos efectivos del 70 por ciento o más para artículos de lujo, alcohol, tabaco y productos similares.
Los contrabandistas se han aprovechado de esta situación, introduciendo todo tipo de productos, desde arroz hasta automóviles, artículos que, a pesar de las protecciones comerciales, Nigeria aún no produce en cantidades suficientes.Para los pocos que han creado negocios, han acumulado riqueza. El hombre más rico de África es nigeriano, Aliko Dangote, cuya fortuna proviene del cemento, el azúcar, la sal y otros productos básicos.