
Autoridades de los tres niveles de gobierno y norteamericanas investigan otro presunto túnel en las cercanías del Río Bravo utilizado por delincuentes para traficar.
En esta ocasión se trata de un agujero en la tierra que se ubica en la parte posterior de la presidencia municipal.
En el lugar se encuentran agentes ministeriales, estatales y de agencias norteamericanas como el FBI y la DEA.
De acuerdo con uno de los agentes que participa en el operativo, entran en investigación y aún no se confirma que se trate de un túnel de este tipo.