
La lluvia sorprendió a Shakira y ella, a su vez, a sus 60 mil seguidores al no abandonarlos
Tláloc tenía boleto para la diosa de los pies descalzos en su cuarto concierto en el Estadio GNP Seguros en la Ciudad de México.
Y mientras el Dios de la lluvia ocupó todos los asientos y las vialidades para llegar con su húmedo saludo, Shakira prefirió resguardarse alrededor de 112 minutos.
El boleto marcaba las 20:30 horas como inicio, pero el diluvio pareció parte de los efectos especiales de La Loba y el recinto se llenó de colores por los impermeables de plástico que lucieron en morado, azul, amarillo, blanco, rosa y verde, por lo que pocos fans pudieron dejar al aire sus pelucas moradas, aunque algunos se resignaron a pasar las siguientes horas goteando lluvia y lucir sus trajes.
Sin embargo, la paciencia fue la constante, a pesar de que los asistentes, empapados, esperaron largo tiempo para el inicio de Las mujeres ya no lloran World Tour, a las 22:12 horas.
Éste es el cuarto concierto en esta ciudad de mi corazón, que tanto quiero, y es que yo no quiero que se acaben los conciertos todavía porque… es que no me quiero ir. Cada noche con ustedes aquí me siento la mujer más afortunada del mundo. Mis hijos y todo el cariño que ustedes me dan es lo único que necesito.
Y estoy rogando que no me caiga, porque esto está súper resbaloso (por la lluvia), y si me caigo, ustedes no se vayan a reír”, saludó la de Barranquilla, Colombia.
Definitivamente, es que no hay mejor encuentro que el de una loba con su manada de México, aunque sea bajo la lluvia. ¡Auuu! ¡Esta noche somos uno, Ciudad de México!”, completó la de las caderas sensuales y quien estuvo dispuesta a bailar en el piso aún mojado.
El show transcurrió como los anteriores, mismo set list, aunque con el chipichipi de la lluvia que iba y venía una y otra vez. Sin embargo, hubo ayer una diferencia: la sorpresa de Grupo Frontera, en vivo y a todo color, que cantó junto a Shakira el tema (Entre paréntesis), a las 23:24 horas, ya sin lluvia y con todo el sabor de un ritmo para moverse con sombrero o impermeable para la coreografía.
Con guitarra en mano, Shakira inició emocionada este episodio, saltando.
¡Gracias México! ¡Gracias Shakira!”, dijo Payo Solís tras ser parte de la historia de esta gira.
Después de hacer notar de nuevo lo mojado del piso, Shakira cerró la velada con Última, Ojos así, Pies descalzos, Antología, Te aviso, te anuncio y Ciega, sordomuda que unió con El jefe, para dejar claro al final, más allá de la medianoche, que el Waka Waka también es el grito de una Loba, dispuesta siempre a levantarse y volver a rugir.